viernes, 13 de enero de 2012

Traducción de los diminutivos

Como consecuencia de un trabajo que he hecho sobre la variedad de los diminutivos en España (y por el que los que me conocen han sufrido mis quejas), me ha dado por pensar en que esta diversidad puede resultar un problema a la hora de hacer una traducción, ¿o no?


Empezamos por el principio. Este país se caracteriza, entre otras cosas, por el plurilingüismo. Esta situación, junto al hecho de que los distintos pobladores de la península han influido en nuestra lengua, ha acabado por originar que la sufijación de los sustantivos cambie según la región en la que nos encontremos. Una buena muestra de ello son los diminutivos, que se distribuyen, a grandes rasgos, de la siguiente manera:

Fuente: Flick de Región del Sureste


Esta información, junto a la explicación más extensa que podemos encontrar en páginas como la omnipresente Wikipedia, nos hace darnos cuenta de cuán rica es nuestra lengua y esta riqueza puede resultar un arma de doble filo. ¿Qué hacemos cuando el texto que tenemos que traducir introduce un término que en castellano hemos de traducir con un diminutivo?

Pongamos por ejemplo que tenemos entre manos un texto francés con la colocación 'petit bateau' entre sus líneas. Ante esto, tenemos varias opciones:
1- En español no es habitual, pero podríamos elegir 'pequeño barco' como solución al problema. Si el contexto fuera el de una comparación entre 'grands' y 'petits bateaux', quizá no fuera tan descabellado.
2- Según el artículo anteriormente leído en Wikipedia, el diminutivo -ito es el más extendido a este lado del Atlántico. Por ello, traduciríamos la forma francesa por 'barquito' y tendríamos el problema resuelto, una respuesta apta para todos los públicos, ¿o igual no?
3- Si queremos respetar la riqueza del español, puede que pensemos en traducir el original atendiendo al diminutivo que nos es más natural. 'Barquico', por ejemplo, no suena tan mal, ¿no? El inconveniente de esta opción está en que a veces los diminutivos pueden resultar como el homónimo de otra palabra española (caso de 'barquillo') u originar una forma que resulte malsonante en otras regiones por la connotación del sufijo (con 'barco' no se da en caso, pero para un hablante común de español no suena igual 'mujercita' que 'mujerzuela').

Después del pequeño análisis, parece que la opción más adecuada sería -ito, que daría como resultado traducciones similares a las de los títulos Pulgarcito y Blancanieves y los siete enanitos. Pero, limitar la lengua de tal manera, ¿es siempre recomendable? ¿Utilizar los diminutivos regionales implica alejar el texto del público general y desprestigia al que ha hecho uso de ellos?


Todas estas y muchas más son las preguntas y respuestas que han venido a mi mente cuando tendría que estar pensando en otra cosa (a estas alturas creo que he olvidado cuál). Desconozco si hay una solución general establecida, pero quería haceros partícipes de esta curiosidad de la lengua y, de esta forma, darnos cuenta una vez más de la diversidad de esta lengua de todos y de ninguno.

Un saludo (¿como valenciana estaría bien que dijera 'saludete'?). Hasta la próxima :)

12 comentarios:

  1. Qué curioso, ya sé porque los compañeros manchegos que tengo en clase dicen -ico para todo. Aunque también usan -ete, como en gatete. Curioso. Un saludete :-D

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    1. Nunca está de más aprender una curiosidad. Me alegro de que te haya sido útil :)
      ¡Otro saludete desde aquí!

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  2. Bueno, supongo que el más apropiado sería -ito, los demás me suenan muy informales. Bueno, siendo sinceros, todos me parecen muy informales :D
    ¡Besines!

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    1. ¡Gracias por la opinión! Lo cierto es que los diminutivos introducen casi siempre un matiz de familiaridad, o eso creo :)
      ¡Besos!

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  3. Pues no me lo había planteado, hace ya varios años que acabé mi licenciatura de filología. Supongo que es el sufijo más extendido y por eso hemos estandarizado el -ito sobre cualquiera de las otras variantes.

    Por ejemplo, en Catalunya (de donde soy) en catalán decimos -et pero, aunque a algunos les cueste creerlo, también se habla mucho castellano aquí y se utiliza el -ito de forma generalizada (el -ico lo usa mucho la gente, sobre todo mayor, que vino de Andalucía hace unas décadas, o el -iño los gallegos, etc, pero no están tan extendidos). En cambio, siempre que he ido a Almería (mi familia es de allí) usan el -ico o el -illo casi siempre, excepto cuando quieren hablar de manera más formal y entonces utilizan el -ito.

    En fin, que no sé si hay una norma específica para la utilización de uno u otro sufijo pero creo que es solo una cuestión de estandarización. No sé si está fijada oficialmente, pero en la conciencia colectiva está claro que sí.

    Yo de traducción no entiendo ni conozco la ética de un traductor, supongo que el contexto es el que decide en última instancia, pero sí creo que utilizar sufijos regionales si no es estrictamente necesario es añadirle un valor personal que el original no tiene y yo, personalmente, soy partidaria de ser lo más fiel posible al autor. No porque considere que eso desprestigie al autor o que lo aleje del público general, sino que lo veo innecesario. A mí, como lectora, me interesa lo que diga el autor, no lo que prefiera el traductor. Para eso sirve la estandarización, para hacerlo lo más objetivo posible. No creo que con ello el texto, ni la lengua en sí, pierdan riqueza, porque las variantes geográficas seguirán existiendo, se utilicen o no en una traducción.

    Jo, me siento bastante atrofiada en estos temas (claro que yo opté más por la rama literaria que por la ligüística) pero siempre me interesan estas cuestiones. GRacias por compartir tu curiosidad. Un saludo.

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    1. ¡Muchas gracias por tu aportación!

      En Valencia, por lo que escucho a la gente, ocurre más o menos lo mismo que por allí.
      También pienso que es lo que hay en la conciencia colectiva, pero a veces, no ya por esto, se pierde riqueza con la estandarización.

      Realmente, para traducir cada palabra hay que pensar en lo que hay detrás. A la conclusión que quería llegar, aunque no la haya incluido explícitamente, es que debemos analizar el contexto para decantarnos por una u otra opción (porque si, en el original, se da que el texto está marcado dialectalmente, sería conveniente bajo mi punto de vista que el lector de la traducción conozca ese detalle de alguna manera y, a veces, incluir otros registros o dialectos del español puede ayudar a no perder de vista el original).

      En definitiva, que dependería del tipo de texto y de su contenido.

      Gracias una vez más por tus argumentos, es muy interesante conocer más opiniones.

      Un saludo :)

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  4. La verdad es que yo alguna vez leyendo un libro me he puesto a pensar en este tema, precisamente, jeje. ¿Cómo decide un traductor qué diminutivo va a utilizar? Aunque pensándolo bien, el -ito como tú dices es la opción más lógica. No sólo porque sea el más extendido, sino porque el español del centro suele ser el que se usa como "español neutro" normalmente. Mira las series de TV, en la mayoría, a no ser que se quiera exagerar a propósito el acento, se acercan más al acento madrileño que al andaluz o el gallego, por ejemplo.
    ¡Saludos!

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    1. Me alegro de saber que no soy la única que le da por pensar en estas cosas (aunque, para qué mentir, me hubiera extrañado a estas alturas no encontrar a alguien con esas inquietudes).
      Por cierto, me has tocado la fibra. Aunque mi acento está más próximo al "estándar", me molesta bastante que para salir en televisión (y, por extensión, en muchas situaciones de la vida diaria) la gente oculte su acento con el fin, en ocasiones, de tener más oportunidades. ¡Con lo bonito que es escuchar la manera en que las distintas personas pronuncian las palabras!

      De todas maneras, y vuelvo al tema tratado (que soy de dispersión rápida xD), para los textos formales siempre se tiende a la opción castellana, la que se entiende como 'original', y el uso de -ito es una de sus consecuencias. No digo que sea malo, pero puede llegar a ser monótono ;)

      ¡Un saludo y gracias por dejar tu opinión!

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  5. Yo es que los diminutivos gallegos los encuentro tan riquiños... :)
    Me ha parecido muy interesante la entrada, no me había percatado que los valencianos decimos -ete, -eta hasta que le he leído tu entrada.

    ¡Ánimo!

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    1. ¡Muchas gracias por el ánimo!
      Estoy de acuerdo contigo, los diminutivos gallegos son encantadores :3
      Es curioso, no nos solemos dar cuenta hasta que lo vemos o entramos en contacto con otros que utilizan otros diminutivos y les llaman la atención los propios.

      Un saludo y gracias también por comentar :)

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  6. Ohhh, ¿pero dónde está el -INO extremeño? Aquí lo de "-ito" como que no, ¿eh?

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    1. Me temo que quien hizo el mapa desconocía ese dato (como yo hasta el momento en el que te leo).
      Así que gracias por el aporte, bienvenido es :).

      ¡Un saludo!

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