miércoles, 21 de marzo de 2012

Máster en llevar la contraria

Fuente: [aquí]
Aunque en el caso de Chuck Norris haya que pensárselo dos veces, día a día me doy cuenta de que la formación en Traducción e Interpretación se complementa "involuntariamente" con un máster en llevar la contraria.

En mi caso, estos estudios me son innatos y mis profesores muchas veces me han dicho frases como "¿Siempre tienes que ir en contra del mundo?" sin que mi manera de ser cambiara. Como ejemplo, el momento en que mi profesora de Matemáticas de la ESO me recomendó hacer el Bachillerato Científico y me fui al Humanístico (nunca entenderé a la gente que no sigue su vocación simplemente porque su nota "da para más"); y cuando, una vez conocidas las notas de Selectividad, decidí hacer Traducción por la rama de francés en lugar de por la de inglés. Aunque, en realidad, esto es algo que daría para un blog entero, porque hay quien llega a considerar que seguir una vocación es llevar la contraria.



Volviendo a la afirmación inicial de los estudios complementarios a TeI, esto se basa principalmente en el hecho de que observo que ante el texto original, no se puede tener ningún tipo de consideración, porque si la tenemos [¡ay, alma de cántaro!] ¡ZAS! calco que hacemos. Y es que es muy tentador dejarse llevar por el camino de la lengua de partida, sobre todo cuando esta se parece a la de llegada, pero tenemos que ser conscientes en todo momento de cuál es nuestra posición frente al texto, es decir, decir quién manda ahí, y así evitar los falsos amigos.

Ejemplos estoy segura de que os vendrá más de uno a la mente en forma de palabras que chirrían incluso cuando no conoces el texto de origen, por citar un caso. Es más, nombraré una canción cuya traducción me hizo replantearme seriamente las ganas de matar a alguien.
No sé si conocéis Et pourtant de Charles Aznavour, lo que sí es más probable es que os choque que la traducción de ese título sea Y por tanto, cuando "pourtant" es el equivalente de nuestro "sin embargo". Recuerdo que cuando oí hablar del título español pensé que alguien había metido la pata y el título sería Y sin embargo, pero no era así... Y, para qué mentir, la letra de la versión española no tiene sentido para mí.

Es por eso, junto al eterno instinto de corrección, que pienso que para ser un buen traductor/intérprete tenemos que tener un chip especial que permita distanciarnos del original, esa pieza clave que se pone en funcionamiento cuando recibimos unas cuantas clases y vamos perfeccionando el arte de llevar la contraria y, por qué no, defender nuestras ideas. Porque aunque pueda parecer que no entre en razón, sé cuándo se puede/debe parar, pero antes prefiero equivocarme para poder aprender de los errores.

Por último, una pregunta: ¿También vosotros lleváis la contraria o dejáis que la corriente de la lengua de origen os arrastre?

Un fuerte abrazo de alguien que ahora mismo teme que Chuck Norris aparezca en el umbral de la puerta por haber osado mentarlo.

- Sr. Norris, que he sido buena...

9 comentarios:

  1. Hola! Interesante opinión.
    Yo, como traductora principiante (apenas 6 años haciendolo y aun me considero así) tiendo a dejarme influenciar por la forma del texto origen.
    Principalmente, por el miedo a desviarme tanto que termine dando una idea que no sea equivalente.
    Como bien dices, el llevar la contraria sería todo un arte, sobre todo cuando esta "contraria" al fin y al cabo debe expresar la misma idea que el original.

    Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Daniela:

      Muchas gracias por compartir tu experiencia. Entiendo lo que dices, pues yo aún solo estoy en segundo de carrera y recuerdo cómo gran parte de los errores del último examen de traducción eran calcos del texto original.
      Tendremos que ir perdiendo el miedo, ¿no?

      ¡Un saludo! :)

      Eliminar
  2. Hola:
    Llevar la contraria ess mi deporte favorito :p. Pero no de forma sistemática, oiga, tiene que haber alguna justificación. Jejeje
    Hombre, más que en llevar la contraria yo diría que hace falta un máster en sentido critico. Que vuene a ser más o menos lo mismo pero queda bien en el CV.
    Yo prefiero alejarme lo máximo posible del original (y remarco "posible"). Si el texto está demasiado calcado, al final se parece más a una traducción inversa. Pero reconozco que es difícil encontrar el equilibrio entre el calco y una nueva versión del texto que nada o poco tiene que ver con el original.
    Un saludo,
    Beatriz

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Beatriz:
      Me gusta tu propuesta de máster, jejeje. Ahora un poco más en serio, lo cierto es que sería oportuno que alguna de las horas de traducción se enfocaran a tratar de encontrar ese difícil equilibrio que mencionas.

      Un saludo y gracias por tus palabras :)

      Eliminar
  3. P.D.: perdón por las erratas. Tengo un teclado pequeño, pequeño. :-/

    ResponderEliminar
  4. Acabé siendo traductora por llevarle la contraria a mi padre que quería que estudiara Derecho (es un buen comienzo):D.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Desde luego que es un buen comienzo, y por lo que he visto en la ojeada que le he dado a tu blog, al final también habrá estado satisfecho (a lo de traductora jurada me refiero).

      Un saludo :)

      Eliminar
  5. Hola Sandra:
    Recuerdo que ya desde muy pequeña mi madre solía decirme "siempre llevando la contraria". Bueno, yo creo que llevar la contraria es innato en el traductor. Pero hace ya unos días me está dando vueltas en la cabeza un tema -sobre el que quiero sentarme a escribir si el tiempo me lo permite- y es que cuanto más tiempo pasa más me convenzo de que la conditio sine qua non para ser traductores es el buen uso del sentido común (o como se dice habitualmente, el menos común de los sentidos).
    ¿Qué piensas? ¿Llevar la contraria y tener sentido común pueden complementarse? Yo creo que muchas veces son una parte del otro, no es cuestión de ir por la vida llevando la contraria porque sí.
    Un abrazo
    Gabi

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Gabi:
      Estoy de acuerdo con tus palabras. Con llevar la contraria me quise referir a hacerlo de forma argumentada, no por mero inconformismo.
      Muchas gracias por compartir tu experiencia y a seguir haciendo buen uso del sentido común.
      Un abrazo de vuelta :)

      Eliminar