lunes, 23 de septiembre de 2013

Cómo ir al extranjero sin que tu bolsillo muera en el intento

Hace unos pocos días empecé el cuarto y último curso de grado. Esta vez ya en Valencia, tras haber podido disfrutar de un curso en el extranjero gracias al programa Erasmus. Una experiencia maravillosa que, sin embargo, no está al alcance de todos los bolsillos, sobre todo ahora que las becas van menguando. En mi caso, tuve suerte de contar con los ahorros que había estado guardando desde Bachillerato (porque tenía muy claro que en la universidad me quería ir un año fuera) y elegí un destino acorde a mis posibilidades pecuniarias, además de bien bonito.

Eso sí, no irse de Erasmus no es el fin del mundo. Hoy en día, afortunadamente, podemos encontrar alternativas a esto sin tener que empeñar o vender un riñón y, al mismo tiempo, enriqueciéndonos a nivel personal y cultural, lo que no es poco para un estudiante de Traducción e Interpretación.

Por una parte tenemos la posibilidad de buscar un trabajo en el extranjero. Esto puede darse durante la carrera o al acabarla, todo es igual de válido. No son pocos los que van cada año a trabajar de au-pair o en Eurodisney durante el verano. Eso sí, esto tiene el «riesgo» de adaptarse bastante poco a lo que estamos estudiando, pero es igualmente una experiencia, ¿o no?

No obstante, mi pretensión hoy es hablaros de varios programas que no son tan conocidos (o sí y estoy más despistada de lo que creía) como el Erasmus o el trabajo y que pueden ser un buen modo de irnos al extranjero sin que nuestro bolsillo muera en el intento.

  1. Auxiliar de conversación: Ya eres licenciado (o graduado), ¿no? Ahora puedes aprovechar para entrar en la web del Ministerio de Educación e informarte para ejercer como auxiliar de conversación de español en institutos de otros países, normalmente de tu lengua B. Es una forma de comprobar de primera mano si la enseñanza te gusta y de estar unos meses en el extranjero.
    Si quieres información, puedes consultar la convocatoria del año pasado y las entradas de @marinigc (trámites 1 y trámites 2) y @alejandroleaz (traslado y alojamiento), quienes cuentan de primera mano sus experiencias como auxiliares.
  2. Programa Leonardo da Vinci: Tienes tu título (o resguardo del mismo) en la mano y te has quedado con ganas de hacer unas prácticas de tu especialidad en el extranjero. No te preocupes, existe este programa para aquellos que se han titulado máximo hace dos años.
    En este caso vas a tener que esperar 45 días para que te paguen el 80% de lo que vas a ganar, pero una vez allí... ¡a trabajar! Aquí dejo la información que proporciona la UV, no creo que varíe mucho entre las distintas universidades: becas Leonardo da Vinci.
  3. Servicio de voluntariado europeo: Este último, pero no por ello menos atractivo, es el
    programa que me resultaba más desconocido. Como requisito está que se nos pide tener entre 18 y 30 años, pero tiene la gran ventaja de ser la opción que mejor nos puede venir si realmente nuestro presupuesto es exiguo, pues nos pagan viaje, alojamiento, dietas y desplazamientos en la región. A cambio tenemos que comprometernos para trabajar como voluntarios en una ONG europea durante un periodo que oscila entre los 2 y los 12 meses, tiempo que nos permitirá conocer de primera mano una comunidad cultural distinta a la nuestra de origen.
    ¿Te interesa? Puedes informarte aquí (en inglés), aquí (inglés y español) o buscando en Google más información sobre el proyecto.
Desde luego, vistas las opciones, ¿no pensáis que Europa está al alcance de nuestra mano? Por mi parte, no descarto participar en alguna de ellas cuando acabe este curso, suenan tan bien.
Espero que la información os haya sido de utilidad. No dudéis en aportar todo lo que queráis en los comentarios, así como también corregirme, que «de los errores se aprende».

Un gran abrazo desde tierras levantinas.

8 comentarios:

  1. Muy buena la información,
    gracias, Sandra.

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    1. Gracias a ti, Carmen, por tus palabras.
      Nos vemos mañana. :)

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  2. Con la alegría que me he llevado al leer el título... TT

    Y qué poquito has pensado en los viejos aficionados que quieren irse a Japón... TT

    ¿Y qué beca pido yo? ¿Eh? ¿Eh? ¿Hay alguna para otakus de la 3ª edad? TT

    Je, je... ^^

    Yo tengo claro que, el día que me vaya, tendrá que salir todo de mi bolsillo. Menos mal que sé de buena tinta que los trabajos de mi profesión (gigoló) no escasean en Japón. ^^ O sí, porque con la crisis creo que no se han salvado ni ellos.

    Suerte con esas becas,a ver si consigues irte a Grecia. O mejor, a Rusia. ^^

    Saludos.

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    1. Me has hecho reír con tu comentario, ¡gracias por ello!

      Ahora más seria, desconozco si existe algún programa semejante para irse a Japón u otras partes del globo, pero quizá sí haya algo, todo es buscar, ¿no?
      Lo cierto es que la entrada la he planeado más como alternativas a la Erasmus que otra cosa, de ahí que me haya centrado en Europa. Del resto, no es que no quiera hablar, sino que metería la pata seguro porque no sé nada.

      No desesperes, aficionado-con-más-tablas-e-interés-que-muchos-profesionales, seguro que hay alguna manera de que puedas visitar el imperio del sol naciente. ^^

      Ains, no te equivocas al decir que me gustaría irme a Grecia o Rusia, ¡tienen tanta historia!

      Un abrazo.

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    2. No sé qué es eso de «tener tablas», pero gracias. ^^

      Ah, es que esos aqueos de brillantes grebas...

      Y luego Kirk Douglas en Espartaco...

      Ah, no, espera, que ese último no era griego. ^^U

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    3. A mí me ha tocado buscar «aqueos» y «grebas», eran dos palabras que nunca había oído, así que gracias por enseñármelas. ^^
      Con tablas me refería a que tienes experiencia, cosa que no me puedes rebatir porque tu blog está como testigo.

      De todas formas, aunque no suene muy creíble, me gusta el país, para lo demás suelo ser bastante despistada. xD

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    4. Entonces deja que te sugiera un par de libros para tu lista interminable, y es que si te atrae la Grecia histórica creo que deberías leerte la Ilíada y la Odisea. Quedarás suficientemente harta de los aqueos, sus grebas y de todas sus estirpes y proezas. >.<

      Algún día hablaré de mi vida. Y sí, la verdad es que he hecho unas cuantas traducciones, pero siempre como aficionado y casi todas bastante malas. ^^U

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    5. Tomo nota (de nuevo, porque son dos libros que ya tenía en pendientes). ^^
      ¡Exagerado! A traducir se aprende traduciendo, o eso me gusta pensar.

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