sábado, 7 de diciembre de 2013

El valor añadido del #ETIM2013

Con las ideas más claras y el cuerpo descansado, creo que ha llegado el momento de que os hable del ETIM 2013. No voy a ponerme a describir objetivamente en qué consistió este encuentro, porque eso ya lo hizo Ismael en su blog, sino más bien quiero contaros qué implica acudir a un evento como este a nivel personal.

En mi caso, era la primera vez que asistía a una experiencia de este tipo, si bien mi primer contacto con otros profesionales se dio más bien en el Congreso de la AJL, del que os hablé en la entrada anterior. De cualquier manera, esta era la ocasión en la que iba a poder conocer a algunas de las personas que sigo desde hace tiempo desde mi cuenta de Twitter, así como también tenía la ilusión de escuchar las ponencias que tan bien pintaban según el programa del evento. En resumen, estaba nerviosa e impaciente por ver qué nos depararía el famoso ETIM.

Todo comenzó el viernes 29 de noviembre, cuando algunos de los asistentes asistimos a la cena cóctel que organizó Educación Digital en La Buganvilla y cuyo menú podéis consultar en el sitio web.
Mientras entre pecho y espalda fuimos mezclando los distintos platos, se dio el primer contacto real con los compañeros. Y ¿qué os voy a decir? Fue muy divertido ir poniendo cara a los nombres y nombres a las caras que aún no conocía. Dicho de otro modo, íbamos dando forma y color a lo que iba a ser el encuentro.
Desde luego, un momento muy agradable (y recomendable) en el que las horas pasaron volando... y el vino, también.
Foto: Educación Digital
Con algo de cansancio por la falta de sueño, pero al mismo tiempo con mucha ilusión, llegó el sábado 30: el día grande.
Tras recoger las inscripciones, entramos a la sala para escuchar las primeras ponencias de la mañana: las de Sergio Calvo y María Bonilla. Si tuviera que resumir sus respectivas exposiciones, lo haría con una palabra, tesón. Constancia para trabajar bien, ser eficaz y eficiente, en el caso de Sergio, y perserverancia para saber valorar nuestro oficio según transmitió María.

¡Llegó la primera pausa!
Aprovechamos para coger fuerzas en un desayuno que también nos sirvió para hablar con alguien más que la persona que teníamos al lado durante la jornada, que eso no significa que tenga nada en su contra (¡faltaría más!).

Un poco más despiertos, le llegó el turno a las charlas de Lourdes de Rioja y Paula Mariani, quienes nos hablaron más en profundidad de dos ramas de nuestra profesión: interpretación y subtitulación y doblaje, respectivamente. En este momento, la palabra que elijo para definirlas es profesionalidad, se nota que son dos personas muy competentes y transmitieron muchísimo con sus palabras.

Tras esto, el estómago comenzaba a rugir cual león hambriento y volvimos a la sala donde habíamos desayunado para comer. Eso sí, no contábamos con que nos tocaría batallar con un intento frustrado de Tercera Guerra Mundial, también conocido como el momento en que en el centro cívico había un grupo numeroso de personas que fue a por su comida al mismo tiempo que nosotros. Cosa que no sería grave si no fuera porque se querían tomar demasiado en serio el ¡Hazte con todos! de Pokémon.
Sea como fuere, logramos avituallarnos y aprovechamos la ocasión para darle un poco más a la sinhueso. Servidora acabó comiéndose todo un tanto frío, pero la desvirtualización sorpresa del día, Lara, bien valió la pena.

Después de comer, para combatir ese sueñecillo tan agradable que quería abrirse paso, llegó el momento del networking. Fue realmente curioso ir preguntando a todo el mundo si era el protagonista de las anécdotas de la actividad, creo que llegó un momento en que estábamos algo mareados de tanto hablar con gente diferente. A mí, por lo menos, se me mezclaban las caras, aunque hablé con gente que me resultó muy simpática.
Cuando se acabó la actividad, aquellos que hubiéramos encontrado a más personas de la lista entramos a formar parte del sorteo... ¡de una entrada para el ETIM del año que viene, el del quinto aniversario!

Pero no solo de hablar vive el traductor y allí habíamos ido a escuchar a los ponentes. La tarde se puede decir que fue de la traducción literaria (¡yupi!), pues empezaron dos de las chicas de Anuvela, acabaron Las cuatro de Syldavia y entre ellas expuso Laeticia Abihssira, quien nos habló de un tema desconocido para muchos por la importancia de su invisibilidad. En otras palabras, novelas «anuvelables», servicios de inteligencia y cómics, según el orden en que hablaron. Una vez más, si tuviera que elegir una palabra-resumen, esta sería aplomo, pues todas las chicas nos demostraron que si se quiere, se puede; y en el caso de Las cuatro de Syldavia lo hicieron de una forma muy amena.

Lamentablemente, todo lo bueno se acaba y el ETIM 2013 tocó a su fin, pero creo que en el ambiente se respiraba tan buen rollo que... mejor os lo dejo ver:
Foto: Educación Digital
Eso sí, no quedó más remedio que ir despidiendo a la gente y es que cada uno tenía que continuar su vida, aunque ahora se suma una bonita experiencia más a los recuerdos. En todo caso, ¡siempre nos quedará el ETIM 2014! Aquí una ya tiene todas las papeletas para volver, porque tuve muchísima suerte y me tocó la entrada de la que os hablaba en la parte del networking.

Desde luego, muchísimas gracias a Educación Digital y a todos los que habéis colaborado en hacer de este un gran día. Me llevo muy buen sabor de boca de Málaga y las ganas de ir a todos los eventos que pueda.

Me hizo mucha ilusión la acogida de Fuzzy
Un gran abrazo a todos desde Valencia. Seguimos en contacto.

Nota: Me vais a perdonar que no haya citado a todos los traductores que tuve la suerte de conocer en persona, pero sois bastantes y tampoco quiero dejarme a nadie en el tintero. Vosotros sabéis quiénes sois.

2 comentarios:

  1. En la próxima a ver si me da tiempo a verte, que una vez que vienes a mi tierra y no haces turismo, con lo bonita que es :P

    Me alegro de que haya sido tan interesante el ETIM. ¡Besos!

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    1. Ganas no faltan, ya lo sabes; pero a ver si a la próxima tampoco falta el tiempo.

      ¡Muchísimas gracias por tus palabras! Besos.

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